Hace poco leí que cuando Dios quiso hacer de David un rey, no le envió una corona, sino un gigante. Primero viene el proceso: la oposición, la prueba de carácter, aquello que realmente revela quién eres, pero sobre todo, te prepara para quien vas a ser.
Muchos desean la corona, pero pocos están dispuestos a enfrentar a Goliat. Sin embargo, Goliat no aparece para demostrar cuán fuerte eres, sino para revelar quién va contigo.
Así que, si hoy estás frente a un Goliat, a un gigante en tu vida, tal vez no sea un castigo ni una simple prueba… quizás es una señal de que Dios está a punto de coronarte.
¡Queremos saber de ti!
Si este mensaje ha tocado tu vida o ha sido de bendición para ti de alguna manera, sería un gran gozo para nosotros conocer tu testimonio. Escríbenos y cuéntanos cómo Dios ha hablado a tu corazón.
Oración:
Señor, hoy te entrego cada gigante que tengo delante. A veces siento miedo, dudas y cansancio, pero recuérdame que si ese Goliat está frente a mí, no es para detenerme, sino para prepararme. Fortalece mi fe, afirma mi corazón y enséñame a confiar en que Tú peleas conmigo. Dame valentía para enfrentar lo que venga y la certeza de que después del proceso, vendrá la corona que has preparado. En tus manos pongo mi batalla, sabiendo que contigo, la victoria siempre es posible. Amén.
Iglesia Ebenezer
contacto@iglesiaeb.com
¡Tu experiencia puede inspirar a otros!